Risa ajena.

Una vez, dos más, tres, cuatro quizás. Quebramos nuestros labios. Unimos nuestras bocas. El rojo del carmín, ya no estaba en mi boca. El maquillaje corrido. La camisa desarreglada, los botones rotos. Un momento de pasión irrumpido por el sonido de la puerta abriéndose. Miradas curiosas y furibundas centradas en nuestra ropa. Un cruce de miradas y el sonido de las risas perdiéndose en el vacío, al salir de la habitación. Gritos furiosos en el fondo, ahogados por la risa tan ajena a ellos que salían de sus labios.
Cute Orange Flying Butterfly